Factores escolares que determinan la relación entre epilepsia y dificultades de aprendizaje.
Las dificultades de aprendizaje, en la mayoría de los casos, no son consecuencia directa de la epilepsia, pero los factores del sistema escolar que median en la relación entre epilepsia y dificultades de aprendizaje sí pueden influir.
A menudo los profesores describen a los alumnos  con epilepsia como chavales carentes de concentracción, aletargados, somnolientos, distraídos y sin respuestas a lo que estaba sucediendo en clase.


 El análisis de la conducta es compleja. Es difícil distinguir si el problema es debido a déficit neurólogico o se debe a un factor psico-afectivo o probablemente la suma de ambos factores.
Los maestros de los niños con epilepsia, en algunos casos, tienden a mostrar expectativas negativas, incertidumbre, ansiedad ante posibles crisis y no saber como enfrentarse a ellas. Deberíamos plantearnos qué falla en el sistema para seguir escuchando frases como:  ' no me importa tener un alumno con epilepsia en clase, pero prefiero que no tenga crisis para no tener que explicar qué sucede' .  
El desconocimiento sobre las posibilidades reales de aprendizaje de este tipo de niños, conlleva de manera errónea aunque frecuente, que las dificultades son causa directa de la epilepsia, magnificandose ésta todavía más y lo que es peor: ignorando la verdadera causa.  Hay  creencias irracionales sobre los déficits de memoria, sobre la relación entre esfuerzo mental y crisis, y en ocasiones hasta se piensa que esforzarse y estudiar provoca crisis.

Salvo en las epilepsias que cursan con alteraciones neurológicas, retraso mental u otras enfermedades, las consecuencias sobre el aprendizaje y el uso de la atención  y de la memoria inmediata (áreas que se ven más afectadas en la epilepsia), son fácilmente subsanables mediante la adecuación del diseño de las tareas y del método de enseñanza.  Así, la integración en la enseñanza ordinaria debe ser una norma.

El profesor ante el niño con epilepsia.
Otra de las causas de reticencia de los profesores para admitir en sus clases a niños epilépticos radica en la inseguridad que sienten en sus relaciones con el niño y el temor de que cualquier represión o medida disciplinaria pueda provocar la aparición de crisis, con la responsabilidad y sentimientos de culpabilidad que ello puede conllevar.
Estos temores pueden hacer que la conducta del profesor ante el niño con  epilepsia sea diferente a la que mantiene con los restantes alumnos de la clase. Con frecuencia, la actitud del profesor se caracteriza por sobreprotección y un menor nivel de exigencias que sólo contribuye a marginar al niño y empeorar su rendimiento escolar. En ocasiones, el profesor atribuye indebidamente a la epilepsia fracasos que son imputables al niño, impidiendo que mantenga un ritmo escolar normal. Si antes señalábamos la sobreprotección familiar como factor que va a influir de manera negativa, el trato distinto en clase no será una excecpción. Es importante en este punto señalar que el papel directo e inmediato de las emociones como desencadenantes de crisis epilépticas está sobrevalorado. Con frecuencia, el niño o sus familiares sienten la necesidad de buscar una explicación de la crisis sufrida y recurren a emociones recientes o antiguas. Sin embargo, es fácil comprobar que las mismas crisis pueden presentarse en ausencia de desencadenantes emocionales o que, en otras ocasiones, el mismo componente emocional no las ha ocasionado. En realidad, la inducción directa e inmediata de crisis en los niños por factores emocionales debe considerarse excepcional. Por ello, es difícil pensar que un castigo escolar ( o en casa) puedan convertirse en el desencadenante de una crisis.

En cuanto a las relaciones de estos niños y sus compañeros, van a ser un reflejo de sus relaciones con los adultos. Cuanto más bajo sea el nivel cultural y social, mayor será su ignorancia sobre la enfermedad y sus consecuencias, lo que conllevará a un rechazo social más profundo. Esto debe ser tenido en cuenta, ya que va a incidir en la adaptación de los niños con epilepsia a la escuela.  Para un alumno  - sobre todo a comienzos de la adolescencia- , la repetición de las crisis en el aula puede ser el causa de malestar, pérdida de confianza en sí mismo y conllevar a un deterioro su propia imagen. Cómo vive el paciente su enfermedad, es un factor que va a influir sobre su estado emocional y su motivación.  Hay factores relacionados con el rendimiento de las funciones neuropsicológicas, agravando o perpetuando las dificultades en el aprendizaje. Sin embargo no serán estos los únicos factores que estén implicados en las alteraciones neuropsicológicas.
   
You are here: Neuropsicología trast. comportamiento